Cibeles Madrid Fashion Week arranca con la continuidad como premisa. Continuidad en algunas tendencias que han comenzado a imponerse esta temporada que ahora termina y que prometen afianzarse el verano 2012.
Comenzamos la mañana con el glamour 70′s de Roberto Verino, que pone luz sobre el desierto con propuestas ultra-sofisticadas que la top de este año, Karmen Kass, sabe lucir como pocas.
Desértico, aunque también flúor, es el verano que propone Andrés Sardá. Plagado de emperatrices bizantinas de tocados farónicos y gasas majestuosas.
Tras esa magnificencia imperial, llega el turno de la contención ante el desfile póstumo de Jesús del Pozo, que nos hizo dar un vuelco al corazón ante semejante maestría en la costura.
Maestría que también demuestra un Duyos cada vez más sofisticado en las propuestas años 40 de su colección Cocktail.
Y para cocktail el de los estampados totalemente “insectívoros” de los vaporosos vestidos de Adolfo Domínguez. Inspirados, una vez más en los cuadros de Tiziana Domínguez.
Por la tarde, vemos a unos Victorio & Lucchino casi irreconocibles; a los que poco parece quedarles de la fuerza racial con la empezaron su camino en la moda… Apenas algunos volantes y detalles en los cuellos de las blusas ponen “su toque” a las prendas.
Tras ellos, la serena elegancia de Ángel Schlesser.
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